«Cuando peor estamos, más cerca de Dios nos encontramos»

Cada día miro menos hacia atrás, pues disfruto del momento, si bien debo reconocer, que ya tengo una edad humana, relativamente importante, y me encuentro en ese momento, de tranquilidad, donde a pesar de los avatares de la vida, es difícil, que mi equilibrio espiritual se rompa.

Todo lo ocurrido en mi aprendizaje en esta dimensión, me ha llevado a elevar mi Energía, evitando que las emociones, sean las que dirigen mi barco, dejando que el mismo, venga mecido y guiado por la mano de Dios, en el que he aprendido a confiar en todo momento, sabiendo que cuando la tempestad es más alta, estoy más cerca de su fuente de inspiración.

Hoy un amigo que siempre me fecilitaba por mi santo, se puso en contacto conmigo, para indicarme que este año se había olvidado de hacerlo, lo cierto, es que aunque no lo hizo, ese día lo note conmigo, como si estuviera a mi lado; pues bien, el motivo de su falta de memoria, es que había estado ingresado, por un cáncer de próstata, del que me comunica que ha salido con buen pie.

Lo hermoso, es que realmente, fui yo, el que falto a su ayuda, aunque Gracias a Dios, su mano toco su alma, para lograr su bienaventuranza.

¡Gracias, Gracias, Gracias DIOS MIO!